
Quedó para la historia del baloncesto venezolano las dos pérdidas de Venezuela en la ventana jugadas en Argentina y Chile, sobre todo ante los chilenos, ante los cuales se perdió por 25 puntos, esto por haber “llevado puros novatos a esos juegos”.
Esa perspectiva difícilmente cambie, pero si analizamos al detalle esta no fue la razón, como todo en la vida las cosas no pasan por una sola situación, sino por muchas, decir que perdieron por llevar novatos es simplificar algo mucho más complejo.
Por ejemplo, olvidan que actualmente los chilenos tienen jugadores en mejores ligas que las que juegan los venezolanos, con jugadores en equipos de primera división en Europa y uno de ellos en la G- League.
También olvidan que Chile había derrotado a Argentina en una ventana previa, en el conjunto argentino estaban los ex NBA Facundo Campazzo y Gabriel Deck, más varios de sus jugadores de la ACB.
Aparte podemos mencionar que la liga profesional de Chile es más extensa que la venezolana, jugándose en el calendario FIBA y participando en los torneos de clubes del continente, con lo cual estaban en plena competencia mientras que la mayoría de nuestros jugadores estaban jugando en cemento en la Liga de Campeones para el momento de esa ventana.
Por esta razón de la inactividad se llevó a esa gira un equipo formado en su gran mayoría por jugadores que estaban en acción en ligas internacionales de Europa y América, uno de los que no estaban en alguna liga profesional a la fecha, Jhornan Zamora, en esos dos juegos anotó 2 de 13 en tiros de cancha, con un 1 de 11 en triples y un -42 en cancha.
Ese equipo no tuvo tiempo de practicar, prácticamente se juntaron ante de los juegos, nunca habían jugado juntos y no hubo tiempo de aclimatarse, teniendo que viajar a dos países muy lejanos.
A parte que Daniel Seoane no dirigió bien a la selección, más allá de su conocimiento y calidad como entrenador, el principal error fue la falta de confianza en cualquier jugador que no fuera uno de los históricos, que tuvieron un rendimiento ofensivo fue muy pobre, como mostraremos más adelante.
Como excusa para Seoane podríamos decir que intentó implementar un juego más rápido, como se juega en el nivel más alto del baloncesto mundial, pero no tuvo tiempo de preparación para este cambio tan rotundo en el “pace” del equipo, acostumbrado a jugar a pocas posesiones, con el añadido que los veteranos, que no pueden correr, vieron muchísimos minutos.
Una de las mayores críticas fue que no estuvieron ninguno de los bases históricos, pero ellos no estaban disponibles, Gregory Vargas y Heissler Guillent tenían asuntos familiares y David Cubillán estaba lesionado.
Aparte nadie recuerda que con prácticamente el mismo equipo que fue al mundial, que tiene más de 10 años jugando juntos, se perdió ante Colombia, una derrota tan vergonzosa como la que se tuvo en Valdivia, equipo que si tuvo tiempo de preparación y ya venía de ganar en Venezuela.
En la doble jornada de la penúltima ventana el ataque no funcionó, sin tomar en cuenta a los más jóvenes (Pugliatti, Guerra, Pirela, Medina y Lemus) concretaron un pobre 39% en tiros de cancha, estando terribles desde la larga distancia, anotando apenas 4 de 31 intentos para un 13%, mientras que en tiros libres consiguieron un 54%, esto en 309 minutos
¿Cómo les fue a los más jóvenes?: anotaron para un 54% en tiros de cancha, 50% en triples (1-2) y 75% en tiros libres (3-4) en 91 minutos en cancha que se traducen en 10 minutos por juego entre los cinco jugadores menores de 25.
Si vamos al detalle podemos ver como los que no eran de los favoritos de Seoane si estuvieron efectivos, Anyelo Cisneros anotó 7 de 9 en tiros de cancha en 18 minutos de promedio, José Ascanio promedió un 64% en TC con un 75% en triples (3-4) en 23.75 minutos por juego.
Los de confianza no estuvieron bien en esa doble jornada, Michael Carrera en 30 minutos tuvo un 36% en tiros de cancha con un 0 de 9 en triples. Néstor Colmenares en 29 minutos promedió 38%, Yohanner Sifontes tuvo un 30% en TC con un 0 de 5 desde la larga distancia en 30 minutos. Zamora 2 de 13 en tiros de cancha, con un 1 de 11 en triples jugando 18. Pero la culpa fue de los novatos.
Algunos dicen “pero el ataque no es todo, se gana defendiendo”, pero con esos promedios de anotación jamás ganarás un juego, por mucha defensa que tengas.
Para la última ventana, en donde los “veteranos vinieron al rescate” la situación era muy diferente, primero jugaron en casa y estuvieron varias semanas preparándose, hubo un cambio de entrenador que fue a mejor, con Ronald Guillén se volvió al juego que nos ha dado resultado con pace lento, pero lo más importante es que dio más minutos a los jugadores que no son de los históricos.
El ataque estuvo mucho mejor, promediando 40% en tiros de cancha, 33% en triples y 63% en tiros libres, ¿Fue gracias a que los veteranos regresaron?, no, entre Cubillán, Vargas, Ruiz, Graterol y Zamora consiguieron un 33% en tiros de cancha, 28% en triples y 46% en tiros libres, los otros siete jugadores consiguieron porcentajes de 46% en global, 38% en triples y 80% en tiros libres.
Repetimos, con un ataque con esos porcentajes de los más veteranos (33% EN TIROS DE CANCHA) jamás ganarás un juego, por mucho que defiendas.
Entonces ¿Realmente “los veteranos vinieron al rescate” ?, lo que realmente pasó en esa doble jornada es que había un mejor ambiente en el camerino luego de la salida de Seoane, y que la confianza de Guillén a otros jugadores mejoró el rendimiento del equipo. Aparte podemos mencionar que los chilenos vinieron con cuatro bajas: Ignacio Valera, Franco Morales, Nicolas Corvacho y Manuel Suarez que anotaron entre los cuatro 38 puntos en el juego anterior.
Anyelo Cisneros en 20 minutos tuvo 67% en TC y 80% en triples, anotando canastas importantes en ambos juegos. Ascanio promedió 44% en TC y 43% en triples en 26 minutos, si hubieran estado Colmenares y Carrera esos jugadores no hubieran tenido los minutos que tuvieron.
Sifontes dio un salto de calidad, liderando el ataque 15 puntos por juego, con un 43% en tiros de cancha, un 29% en dobles y 80% en libres, además de ser el encargado de marcar a Facundo Capazzo en el juego ante Argentina.
Ante Chile también Sifontes fue clave, era el mejor jugador en la cancha y Venezuela entraba al tercer cuarto ganando por 10, luego viene un ajuste de Guillén que hizo perder la ventaja, mantuvo en cancha a Vargas y Cubillán al mismo tiempo por casi todo el último periodo, pasando a Sifontes al puesto 3 y quitándole el balón luego de que había dominado el encuentro, resultado, los chilenos igualaron el encuentro.
Gregory Vargas tuvo una ventana ineficiente en ataque, 4 de 18 en tiros de cancha, 1 de 6 en triples y 2 de 5 en tiros libres, con un -14 cuando estuvo en cancha, aportó mucho en la conducción y con su experiencia, pero repetimos, lanzando así no se ganan juegos. Entre Zamora, Miguel Ruiz y Windi Graterol promediaron 31% en TC, 25% en triples y 33% en tiros libres, Cubillán fue de lejos el mejor con 50% en TC, 36% en triples y 75% en libres con 11.4 puntos en 29 minutos por juego.
Los equipos ganan juntos y pierden juntos, señalar a una generación nueva de jugadores como culpables de par de derrotas en juegos muy complicados demuestra falta de conocimiento del baloncesto, sin ver estadísticas, sin ver ni analizar el juego con detalle, podríamos decir que son fanáticos lo que lo dicen, pero hemos escuchado gente de los medios con el mismo discurso equivocado, decepcionante lo de estos últimos.